Municipio entregó distinciones a personas e instituciones que han aportado al desarrollo de Paillaco

*El título de Hijo Ilustre fue para Orlando Castro, Jorge Andrés Rademacher y de manera póstuma para Sigfrid Twele; la distinción Llaves de la Ciudad para Aladín Fernández y el título de Institución Ilustre, para Damas de Blanco y El Rosal

La Municipalidad de Paillaco entregó las distinciones honoríficas de Hijo Ilustre, Llaves de la Ciudad e Institución Ilustre, a personas y organizaciones que han aportado al desarrollo de la comuna. La entrega se realizó en el contexto de la celebración del 89º aniversario de la comuna.

Las postulaciones fueron realizadas por diversas organizaciones de Paillaco y la selección estuvo a cargo de una comisión especial, que determinó la entrega del título de Hijo Ilustre para el funcionario de la salud y político Orlando Castro Barrera, para el empresario Jorge Andrés Rademacher Guerrero y de manera póstuma para el agricultor y líder deportivo Sigfrid Twele Westermeyer. La distinción Llaves de la Ciudad fue para el conocido técnico agrícola y exvecino de la comuna, Aladín Fernández Quezada y el reconocimiento de Institución Ilustre para la filial local de la Fundación Damas de Blanco y para el Club de Cueca El Rosal.

El alcalde Dr. Miguel Ángel Carrasco manifestó su orgullo de reconocer a quienes, desde diversas áreas, han contribuido al desarrollo de Paillaco.

“Esta ceremonia es muy significativa, porque nos permite conectarnos con nuestro pasado y agradecer -en vida y de manera póstuma- a quienes han sido parte de nuestra historia. Además, es muy relevante que sea la misma comunidad la que, a través de instituciones, postule a quienes considera son merecedores de estos honores”, expresó.

Al respecto, el gobernador regional, Luis Cuvertino, señaló que “siempre son emocionantes estos actos porque se reconoce la vida y obra de personas e instituciones que, con su trabajo social, han dejado huellas en los demás. La entrega de estos méritos permite que las nuevas generaciones se fijen en ellos y puedan seguir su legado”.

HIJOS ILUSTRES

El querido técnico paramédico del Hospital de Paillaco y exconcejal por 12 años de la comuna, Orlando Castro, agradeció muy emocionado el reconocimiento. “Estoy tremendamente emocionado por el respaldo de la comunidad durante estos días, ese es el mejor pago que uno puede tener cuando se dedica al servicio público”, manifestó.

El conocido productor agrícola y propietario de “Cotrilla”, uno de los criaderos de caballos chilenos más prestigiosos del país, Jorge Andrés Rademacher, también agradeció a la comunidad por el reconocimiento. “Espero en el futuro seguir desarrollando junto a organizaciones de la comuna iniciativas como ‘Paillaco siembra hoy’, donde favorecimos a cerca de 850 familias con semillas de papa, trigo, avena y hortalizas para consumo familiar; un trabajo sin miramientos políticos que puso a las personas primero. Pido a Dios la fuerza y visión para seguir trabajando por mi querida comuna de Paillaco”, aseguró.

En tanto, en representación del fallecido agricultor y dirigente deportivo, Sigrid Twele, su hija Valeska Twele, entregó los agradecimientos en representación de la familia.

“Para mí es un honor recibir este reconocimiento póstumo a mi papá. Él hubiese estado muy contento de estar aquí junto a ustedes, porque él amaba Paillaco; mi papá fue una persona de muy bajo perfil, pero siempre dispuesto a colaborar en lo que se le solicitara”, expresó.

OTROS RECONOCIMIENTOS

La distinción Llaves de la Ciudad fue para el técnico agrícola Aladín Fernández, quien durante 35 años vivió junto a su familia en Paillaco y que, a sus 95 años de edad, se mantiene muy en contacto con la comunidad, realizando diversas acciones sociales. “Estoy muy agradecido por esta distinción. Mientras pueda y me acompañe la salud, no tendré inconvenientes en seguir ayudando a quien lo necesite”, señaló.

La primera organización en recibir el título de Institución Ilustre fue la filial de la Fundación Damas de Blanco, cuya coordinadora, Sonia Sáez, agradeció el reconocimiento.

“Nuestro enfoque es la asistencia al enfermo hospitalizado, a quienes llevamos insumos de primera necesidad como también ayuda espiritual. Este reconocimiento fue una gran sorpresa y nos incentiva a seguir trabajando por quienes están pasando enfermedades”, manifestó la dirigenta.

Finalmente, en representación del Club de Cueca El Rosal, su presidenta Ruby Ana Riquelme, destacó que “en estos 31 años de trayectoria hemos recorrido un camino y creado una historia llena de anécdotas y emociones. El Rosal no sólo es un club, sino que también el lugar donde cada bailarín y músico vibra con cada canción, cada momento que disfrutamos unidos en torno a nuestra amada cueca”.