“Fue mucho mejor de los que esperábamos”, “es una mujer increíble” y “una tremenda artista que nos emocionó a todos”, fueron sólo algunos de los calificativos usados por la comunidad para referirse a la actuación de la afamada cantante trasandina Beatriz Pichi Malen, invitada central a la gala musical realizada en el salón auditórium Santiago Santana de Paillaco para cerrar de manera oficial la celebración del Año Nuevo Mapuche o We Tripantu.
En la actividad, organizada por el municipio local, estuvieron presentes la alcaldesa Ramona Reyes, los concejales Ruth Castillo y José Aravena, el lonko Sergio Treuquil; Verónica Henríquez Antimanqui, coordinadora de las comunidades indígenas locales; Hugo Olmero, presidente de la comunidad Antiñir Olmero y la Machi Adriana Pinda, representante del sector Pocura - Riñinahue, además de representantes de distintas comunidades originarias de Paillaco y decenas de personas que sólo llegaron al lugar para ver en persona a la cantante argentina de origen mapuche.
TODO UN ORGULLO
Durante la jornada, la autoridad comunal reiteró “el orgullo que significa para nosotros el contar con Beatriz en esta celebración”. Cabe recordar que la artista llegó a Paillaco por una invitación especial extendida por la misma alcaldesa y como una forma de complementar el acto del We Tripantu desarrollado como es costumbre en la comunidad indígena Antiñir Olmero, al interior del sector rural de Santa Filomena.
“Desde esta administración queremos relevar de forma especial la cultura ancestral, porque entendemos que es la mejor forma de entregar un mensaje de unidad, de respeto, pero también de futuro pensando en el orgullo que deben sentir las nuevas generaciones al pensar en su identidad y la posibilidad que le entregaron sus autoridades de buscarla”, expresó muy emocionada la alcaldesa Ramona Reyes, dando pie para la actuación de Pichi Malen, quien entregó lo mejor del repertorio que la ha llevado a adquirir fama en toda Sudamérica y el mundo con creaciones literarias, de investigación y musicales como los discos Plata (2000) y Añil (2005), ambos íntegramente generados en mapudungun.
“Estamos convencidos que todo esto: la presencia de Beatriz, la celebración de nuestro WeTripantu y el acompañar la formación de nuestros jóvenes con una mirada pendiente del desarrollo de nuestro pueblos originarios, redundará luego en que la gente camine con la frente en alto sin nada que ocultar y felices porque su forma de ver la vida y el mundo es mucho más amplia”, apuntó Ramona Reyes.
















